A veces me paro a pensar... A veces alomejor la culpa es mía, pero me siento tán vacio...

Despierto como si otro día magnifico fuera a pasar delante de mis ojos, la vida sonrie al despertar, eso dicen, y frente al espejo yo le muestro mi mejor sonrisa. Un poco forzada, por eso de estar todavía un poco dormido.

Vacaciones monótonas, la playa pasó, de nuevo en la ciudad. Me levanto tarde y me aburro un rato hablo con mis amigos, conozco a gente... hasta que por la noche salgo por ahí.

Hoy el día fue diferente, tal vez pensé demasiado, tal vez estaba susceptible y la situación ha hecho empeorar las cosas.

Definitivamente aquí estoy frente al pc viendo pasar la noche, pensando en la tristeza, esa que ha hecho que yo abra este BLOG, en esos momentos de 'vacio' se me apeteció abrir uno pero nunca lo hize, quisiera que esto fuera como una 'terapia' donde en forma de diario conta como pasa mi vida...

Les cuento un poco de mi:
Soy un joven de quince años, me considero alguien normal. Me gusta salir, estar toda las noches de verano en la calle y estar con los amigos. Tomar algo en cualquier terraza.
La música, el cine, la television, el ordenador...
Me gustan los chicos y eso quizás ha hecho que sea una persona tímida al que le cueste mostrar sus sentimientos. Con ellos TODO MAL.

Soy joven y toda persona que conozco va a lo mismo. Mis conversaciones a la hora de conocer a alguien por internet son:
-X: Hola
-Yo: Hola
-X: ¿Quieres quedar? ¿Quieres sexo?
-Yo: Adios

Pienso que las personas no tienen por qué ser así. ¿En este mundo nada más que hay salidos?
No hay día que conozca a alguien nuevo, y que al día siguiente pregunten quíen soy.
¿Serán personas vacias? ¿Robots? No los entiendo.

Pero un día llegó alguien que realmente cambió mi vida. ç
Diciembre del año pasado, hace unos nueve meses. El aburrimiento me hizo hablar con alguien, de ahí pasaron días y yo no creía ¡¡una persona diferente!! me empecé a enamorar, porque pensar que alguien iba más allá de lo sexual existia en internet me hacía feliz. Y pasaron los meses y esa persona se hizo única, vivia por y para el.

Pero algo cambió jugó de alguna forma con mis sentimiento o yo soy muy tonto para creerlo. El se echó una pareja y el tiempo enfrió toda la magia que había cuando hablaba con el. Hoy aun lo sigo queriendo, pero que más da. Cada respuesta, cada silencio, cada parada. Demuestra que todo acabó que aquello fue un sueño que ha durado poco...

Continuará.